jueves, 23 de mayo de 2013

La ropa interior y la higiene íntima

En esta entrada quiero daros algunos consejos en relación con la ropa interior y algunos aspectos a tener en cuenta sobre la higiene íntima. Algunos de ellos están relacionados con las infecciones vaginales, pero considero que también es importante tenerlos en cuenta de cara a evitar infecciones urinarias.

Para toda la zona genital siempre es muy importante la transpiración, que nuestros genitales no se encuentren en un ambiente permanentemente húmedo que no permita la transpiración y solo sea fuente de gérmenes para infecciones. En este sentido, es más que conocida la importancia de usar ropa interior de algodón. Por otro lado, siempre que estéis en casa, durante el día o al dormir, procurad no llevar braguitas ya que eso permite una mayor transpiración.

Otro aspecto a tener en cuenta es el hecho de que las braguitas tipo tanga permiten una comunicación directa entre la zona anal y la vaginal-urinaria que no es nada beneficiosa para la mujer. Evitad los tangas en lo posible y buscad siempre una braguita de algodón cuyas costuras o diseño os permita sentiros cómodas.
 

Por último, en relación con la ropa interior también es importante tomar en cuenta la posibilidad de que sean blancas pues de este modo no el tejido no tiene ningún tinte que pueda estar en contacto continuado con la piel de la vulva. También debéis procurar lavar la ropa interior al menos a 60º de temperatura. Lavar la ropa interior a estas temperaturas permite acabar con la mayor parte de los gérmenes, y si la ropa que usáis es de algodón, normalmente no habrá ningún problema en lavarlas a alta temperatura.

 
En relación con la higiene íntima, algo a tener en cuenta es la frecuencia de la misma. No es conveniente lavar nuestra zona genital más de una vez al día. En caso de estar con la menstruación, podemos hacerlo dos o tres veces. No obstante, conviene tener en cuenta que una higiene excesiva es tan mala como una higiene deficiente. La higiene tras defecar y antes y después de mantener relaciones sexuales sí debe ser un requisito, puesto que muchas de nuestras infecciones vienen como consecuencia de una mala higiene en relación con ambas acciones. Si estáis fuera de casa, procurad siempre llevar toallitas que os permitan la mejor higiene posible tras una eventual defecación.

Otro tema a tener presente es la forma de lavarse y los productos que usamos para ello. Evitad a toda costa cualquier tipo de gel perfumado o desodorante. De hecho, la mejor forma de lavarse no es otra que con agua tibia y siempre tomando en cuenta que se haga de delante hacia atrás. Si tenéis molestias, podéis añadir un poco de bicarbonato al agua de lavado, su efecto alcalinizante será muy beneficioso tanto para posibles problemas urinarios como vaginales. Tras el lavado, nuevamente es importante conocer que que la forma más adecuada para secarse es de delante hacia atrás, es decir, ningún tejido que haya tenido contacto con la zona anal debe tener contacto con la zona vaginal. Debéis cuidar mucho la higiene de las toallas con que os secáis, procurando siempre utilizar una toalla limpia y lavar las toallas también a altas temperaturas y sin mucho uso de suavizantes o perfumes para la ropa -lo mismo se aplica a las braguitas- puesto que el contacto de la zona genital con restos de estos químicos es bastante malo. Una opción que considero interesante para secarse, como alternativa a las toallas, es usar tisúes de papel. Tomad en cuenta que el secado de la zona genital es tan importante como el lavado puesto que debe evitarse que tras el lavado la zona quede húmeda.

Quizás muchas de estas cosas ya las conocierais, pero puede que alguna os resulte nueva y en ese aspecto espero haberos ayudado. Sé que lo más difícil es tomar conciencia de su importancia y procurar cambiar algunos de nuestros hábitos. Por ello, os animo a que analicéis el tipo de ropa interior que utilizáis así como la higiene íntima que lleváis a cabo para poder valorar en qué estáis fallando. Tras ello, tengo claro que cualquier cambio de hábitos realizado en la dirección correcta sin duda redundará en vuestro bienestar.

Suerte!

martes, 14 de mayo de 2013

La importancia del agua


Comprendiendo la importancia del agua
En muchos sitios de internet, cuando vamos al médico, a los servicios de urgencias,... siempre nos hablan de la importancia de beber abundantes líquidos (tanto para la prevención como para ayudar a la curación cuando ya existe una infección).

No siempre se precisa que abundantes líquidos, no implica el consumo de cualquier tipo de líquidos. Es bastante obvio que el alcohol nunca beneficia, puesto que de hecho es un agente irritante (igual sucede con el té y café), pero quizás no todo el mundo sepa que las bebidas con gas tampoco ayudan a una mejora en los problemas urinarios.

De hecho, desconozco algo más saludable para los problemas urinarios que la misma agua.
El hecho de beber agua en abundancia es algo que aporta una ayuda muy importante puesto que incrementa el volumen y la frecuencia de las micciones, lo que a su vez facilita el arrastre de las bacterias al exterior.

Cuanto más tiempo se da entre una micción y otra (problema que puede deberse a un escaso consumo de agua o a retención de líquidos, entre otros), más se acumulan las bacterias en el tracto urinario, y digamos que se hacen con el terreno.

Por ello, es importante un consumo diario de agua de al menos dos litros, de manera que evitemos tiempos muy prolongados entre micción y micción. Incluso, deberíamos evitar pasar toda la noche sin ir al baño, bebiendo algo más de lo habitual antes de ir a la cama.

Muchas mujeres dirán que no tienen costumbre de beber agua, que no lo llevan bien por esa falta de hábito... pero opino que es tan solo cuestión de adquirir dicho hábito. Realmente tomar un vaso de agua cada hora no es tanto sacrificio, y por sí solo ya genera un volumen de orina suficiente para evitar buena parte de las infecciones que sufrimos. Por otro lado, ese incremento en la ingesta puede ser gradual, y llega un momento en que tu propio cuerpo te pide esas cantidades de agua.

Otros aspectos relevantes en relación con el agua
En muchos sitios he leído como un consejo la ingesta de bicarbonato sódico disuelto en agua. El efecto del bicarbonato es que hace la orina más alcalina (menos ácida) y por tanto un medio menos agradable para el desarrollo de bacterias.

Si incrementar nuestro consumo de agua puede ser en parte difícil, hacerlo además incluyendo bicarbonato en algunas de las ingestas puede ser desagradable en exceso. Sin embargo, hay un aspecto importante a tener en cuenta y es que dicho consumo podría hacerse de manera más fácil y continuada en el tiempo. Muchas de las aguas disponibles en el mercado (algunas más caras y de marcas muy conocidas, y otras no tan caras...) son muy ricas en bicarbonatos. Basándome en las búsquedas realizadas y en mi propia experiencia, he podido ver como la ingesta regular de este tipo de aguas mejora mucho mis molestias urinarias. En concreto, ayuda a que orinar no sea algo tan molesto como venía siendo normalmente.

Para que os podáis orientar, tras revisar muchas etiquetas de aguas de mercado y ver las que pueden ser más ricas en bicarbonatos y por tanto favorables para crear el efecto que os comento, normalmente deberíamos consumir aguas que al menos dispongan de 275-300 mg/l en bicarbonatos. Simplemente, observad la etiqueta del producto la próxima vez que vayáis a realizar la compra y veréis qué aguas cumplen estas propiedades.

Probad esto en un período en que no tengáis infección, y valorad resultados en cuestión de muy pocos meses.

Suerte!!

sábado, 11 de mayo de 2013

La cistitis y el objetivo de este blog

  • ¿Qué es la cistitis?
   La cistitis es una inflamación aguda o crónica del tracto urinario que generalmente se produce por la invasión de gérmenes en cualquier parte del sistema urinario (riñón, uréteres, vejiga o uretra).
   Cuando la cistitis se produce como fruto de una infección, el microorganismo que se detecta en más del 90% de los casos es la bacteria E. Coli (Escherichia Coli). La E. Coli es una bacteria que se encuentra en los intestinos de cualquier persona sana puesto que es necesaria para el proceso digestivo. Cuando esta bacteria se adhiere a las paredes del tracto urinario es cuando se produce la infección.
  •  ¿Quién la padece?
   Cualquier persona con deficiencias en el flujo de la orina (por ejemplo piedras en el riñón), sometida a procesos que requieren la aplicación de sondas urinarias, con carencias en su sistema inmune,... puede sufrir cistitis agudas o crónicas.
   No obstante, es la mujer quien, por la posición y anatomía de su sistema urinario, padece esta dolencia con mayor frecuencia. Se estima que el 25% de las mujeres padecen cistitis en algún momento de su vida. Esto tiene su explicación en la reducida distancia que existe entre el ano y la vagina/meato urinario, así como lo rápido y fácil que es el acceso de las bacterias por la uretra hasta alcanzar la vejiga.
  • ¿Cuáles son sus síntomas?
- Dolor, quemazón o ardor al orinar.
- Necesidad de orinar con frecuencia, dándose micciones con poca emisión de orina, en muchos casos durante la noche.
- Incontinencia o falta de control urinario.
- Orina turbia, con sangre o con un olor muy fuerte.
- Dolor abdominal (zona de la vejiga), lumbar, en el costado o durante la realización del acto sexual.
- Fiebre, fatiga, escalofríos, etc.
  • ¿Por qué pensé en la creación de este blog?
   Desafortunadamente, como muchas mujeres he sufrido la cistitis durante años. Tras pasar por numerosos especialistas y no obtener ningún resultado definitivo, la investigación por mis propios medios es algo que fue fruto natural de esa insatisfacción y la merma continua en mi calidad de vida.
   Necesité saber en detalle en qué consiste la cistitis, conocer por qué se produce, qué se puede hacer para evitar la recurrencia en las infecciones así como para lograr una solución definitiva.
   Tras más de diez años sufriendo esta dolencia y aproximadamente los mismos investigando por mi cuenta posibles remedios o acciones que me ayuden a superarla, aún no he dado con algo que termine con las infecciones para siempre. Sin embargo, sí que he aprendido algunas acciones, remedios o cambios en mi vida diaria que sin duda pueden ayudar a que la recurrencia sea mucho menor. Aquellas mujeres que estén pasando o hayan pasado por lo mismo que yo, sabrán que reducir la recurrencia de las infecciones ya es un logro importante en sus vidas.
    Dicho todo lo anterior, a través de este blog lo que pretendo es ayudar a todas aquellas mujeres que sufren problemas urinarios, a través de la exposición de algunos consejos o remedios que a mí me han sido útiles y que tras navegar y navegar por internet he visto que pueden ser de utilidad para cualquiera de ellas.
   Considero muy importante decir que este blog no pretende sustituir la labor de la medicina en ninguno de los casos, ni alentar a las afectadas a no acudir a especialistas, puesto que considero que un tratamiento prescrito por un especialista y administrado adecuadamente por la paciente, es sin duda uno de los factores más importantes para el éxito. Sin embargo, en la desesperanza de no ver la salida a nuestra dolencia sí que pretendo aportar algo de luz a través de algunos consejos que podemos tomar de  cara a mejorar nuestra calidad de vida en lo social, en lo físico, en la relación con la pareja, etc.
   Espero por tanto que este blog termine cumpliendo su cometido inicial y que pueda alimentarse de otras experiencias que nos ayuden a todas a encontrar soluciones y, por ende, ser más felices.