En esta nueva entrada me gustaría haceros conscientes de la importancia de evitar el estreñimiento y cómo poder hacerlo.
¿Por qué hay que evitar el estreñimiento?
La razón de proponeros evitar el estreñimiento, aparte de lo molesto que es para quien lo sufre, es que tiene relación con las infecciones recurrentes. De hecho, paraos a pensar un poco y analizad si vuestras infecciones o molestias tienen alguna relación con el momento de la defecación tras no haber ido al baño durante varios días. Probablemente algunas de vosotras percibáis que esto es así.
Al estar estrechamente relacionadas las infecciones urinarias con el acto de la defecación, porque una de las bacterias que proviene del intestino (la E.Coli) está presente en las heces y termina contaminando la zona urinaria, el estreñimiento puede tener un efecto aún más negativo. La razón es simplemente que la falta de frecuencia para ir al baño lo que consigue es una acumulación mayor de E.Coli en nuestras heces y por tanto una mayor probabilidad de contaminación.
Se suele indicar que hay estreñimiento cuando se producen tres o menos defecaciones a la semana, las heces son duras y se produce molestia al defecar. Aparte de ello, y tomando en cuenta la relación que os acabo de comentar con las molestias urinarias, lo que siempre deberíamos procurar es que se dé al menos una deposición al día, evitando así la acumulación de bacterias.
Acciones aconsejadas para evitar el estreñimiento
Conocido entonces el estreñimiento como una de las posibles causas para nuestras molestias, pienso que todas las que tenemos la desagradable experiencia de tener infecciones recurrentes estamos en la obligación de intentar todo lo posible para evitarlo.
Me gustaría en este apartado hablaros precisamente de algunos de los consejos más conocidos y que pueden ser bastante efectivos para evitar el estreñimiento.
- Desde el punto de vista alimenticio, en muchas ocasiones el estreñimiento está causado por las carencias en la ingesta de alimentos con fibra o altamente recomendados para incrementar el tránsito intestinal. La fibra ayuda a que las heces se ablanden y sean más voluminosas. En ese sentido son bastante conocidos los efectos positivos de ingerir cantidades adecuadas de fruta y verdura. Debéis procurar siempre prestar atención a vuestra alimentación, realizando los cambios que consideréis oportunos con objeto de lograr esa mayor ingesta de fibra. Aparte de ello, hay algunos alimentos o complementos alimenticios que considero especialmente importantes incluir en nuestra dieta, por ejemplo: tomar uno o dos kiwis acompañando siempre la cena, incluir ciruelas deshidratadas al yogur que tomamos durante el postre, incluir una cucharada de salvado de avena o trigo también al yogur, etc.
- En cuanto a nuestra ingesta de agua, nos encontramos con que la misma es importante para mejorar el tránsito intestinal así como para incrementar la frecuencia de las micciones. Ambos aspectos son muy necesarios para la mejora de las molestias urinarias y no debemos pasarlo por alto.
- Por lo que respecta al sedentarismo al que la mayoría nos sometemos en la sociedad actual, indicar que el sedentarismo no ayuda a que exista cierto movimiento intestinal. Sin embargo, la realización de 20-30 minutos de ejercicio diario (caminar, pasear en bici, etc.) ayudan a mantener un intestino activo.
- Ir al baño cuando se siente la necesidad de defecar es tan sumamente importante como cuando se tienen ganas de orinar. No debemos reprimir nuestras necesidades en este sentido, pues de hacerlo habituamos a nuestro cuerpo a comportamientos que al final nos perjudican. En este aspecto, considero que debemos quitarnos de la cabeza nuestros miedos o pudores para no hacer aguas mayores fuera de casa, puesto que ello juega en nuestra contra. Tomad siempre las medidas de higiene que consideréis necesarias, pero no os aguantéis las ganas mucho más de lo necesario.
- Por último, siempre se ha hablado del efecto negativo de los laxantes puesto que lo que terminan logrando es que la defecación no se produzca por nuestras propias necesidades y generándose por tanto un hábito de pasividad en nuestros intestinos. En la misma línea mi consejo es que evitéis el uso de cualquier tipo de laxante, pero sí que es cierto que en la línea de poder evitar nuestras molestias urinarias, no considero negativo que, sin abusar en absoluto, hagáis uso de ellos o cualquier otra ayuda que contribuya a incrementar la frecuencia de vuestras deposiciones y reducir las infecciones urinarias causadas por estos motivos.
Espero que toda esta información os haya ayudado a seguir entendiendo la cistitis, e incluir a vuestro repertorio de posibles soluciones una más para lograr reducir las molestias a cero.
¡¡Mucha suerte!!
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